sábado, 2 de noviembre de 2013

ETAPA VALDESALOR - CÁCERES - CASAR DE CÁCERES

Cruzando Cáceres por la Plaza Mayor
Entrando en Casar de Cáceres
Reagrupamiento. Nos vamos al bus para comer juntos. A partir de aquí, a los autobuses Molina empezamos a llamarles San Molina. A alguno le salvó al vida, recogiéndolo por el camino.
Restaurante El Gallo. Hemos comido estupendamente, y nos lo hemos pasado todavía mejor durante la comida, con bromas y risas todo el tiempo: milagroso embarazo de Leo (la Sole le trajo el flan con su nata, para el antojo 😂 😂 😂 😂 ).
Al salir del restaurante para coger el autobús de vuelta a casa, aún había ganas de cachondeo, por lo que no dudaron en sacar el lado "tierno" y casi reventar los columpios.

domingo, 29 de septiembre de 2013

ETAPA TORREMEJÍA - MÉRIDA

Esta etapa tampoco pudimos hacerla con el grupo en su momento. Lo más destacado ha sido, aparte de las migas que nos comimos, la Visita al teatro romano.

sábado, 20 de abril de 2013

ETAPA ZAFRA - VILLAFRANCA DE LOS BARROS

En este magnífico día de primavera, retomamos nuestro Camino en Zafra. Desayunamos en Las Palomas, en el céntrico parque de la ciudad, junto al Alcázar, en el mismo punto donde terminamos el mes pasado.
Cruzamos el centro histórico de Zafra, cuando todavía la ciudad no se ha despertado del todo. La etapa de hoy es de 19 kilómetros, y se prevee una buena temperatura para andar.



El Camino Vía de la Plata cruza la ciudad de Zafra.
A la salida de Zafra debemos coger el camino en la Torre de San Francisco. Esta torre es lo único que queda de un antiguo convento, fundado aquí en el último tercio del siglo XV y dedicado al retiro espiritual.

Torre de San Francisco
Este mojón de señalización es muy común en toda la Comunidad de Extremadura.
El camino es muy cómodo. Vamos pasando por diferentes casas de campo, y aproximadamente a unos cuatro kilómetros se encuentra un pinar con una bajada pronunciada que da acceso a Los Santos de Maimona.


Iglesia de Ntra. Sra. de los Ángeles (Los Santos de Maimona)
La primavera se nos aparece dibujada en el Camino. Flores, vides, olivares. Hay un largo recorrido entre vallados, por lo que tuvimos que sentarnos en el mismo camino para poder descansar un rato. Ahora nos sobra toda la ropa, el calor aprieta y necesitaría protector solar para no quemarme el cuello y las orejas.



Entrada a la ciudad de Villafranca de los Barros: como nos indica este azulejo de bienvenida, Villafranca es la Ciudad de la Música, por sus numerosas agrupaciones musicales, su afición al flamenco, y por supuesto por su Escuela de Música, con un alto número de estudiantes.
Nos esperan para comer en la Peña Cultural Flamenca "Solera Extremeña". Echamos un rato estupendo, con la comida, los postres y los cafés.



De aquí nos volvemos a casa en nuestro autobús, aunque hicimos una parada en la ruta para tomar unas copas: no teníamos ganas ninguna de decirnos adiós.

domingo, 17 de marzo de 2013

ETAPA FUENTE DE CANTOS - ZAFRA

La noche en el Hotel La Fábrica ha sido pasada por agua. No mucho... pero suficiente para que las botas de algunos, puestas a ventilar en la ventana, amanecieran empapadas.
Desde que nos hemos puesto a andar para salir de Fuente de Cantos, ya hemos tenido que preparar capotes, impermeables, gorros...
Las previsiones de lluvia no fallan.


A seis kilómetros se encuentra Calzadilla de los Barros, una pequeña localidad con un tesoro: el retablo mayor gótico-mudéjar de la Iglesia del Salvador, declarado Monumento Nacional Histórico-Artístico.



En esta fotografía no puede apreciarse la belleza de este retablo, pero sí la admiración de este grupo de peregrinos. Estaba prohibido hacer fotos, por lo que no pudimos entretenernos en sacar alguna de calidad. La imagen que hay a continuación está descargada de la web.

El Camino continúa por tierras de viñas y pastos para el ganado. Aunque el cielo sigue bien cubierto, a veces el sol nos permite ver los colores de la primavera y albergar alguna esperanza de que llegaremos secos a Zafra.






Nos hemos encontrado con un peregrino que va a Santiago. Nos avisa de que el Camino está cortado más adelante por los arroyos crecidos por las lluvias, y ha tenido que retroceder para coger la N-630. Como también hemos encontrado algunas señales raras hechas con piedras en el camino, no nos parece esto extraño.
Hacemos una parada en una gasolinera abandonada al lado de la nacional. Mis botas nuevas me aprietan; me las compré impermeables por el temor a la lluvia, pero no me ha dado tiempo a hacerme con ellas. Son unas botas altas, y precisamente donde me aprietan es arriba, por encima del tobillo. En el bordillo de la estación de servicio me siento, y me he aflojado las botas. Hemos descansado un rato, para tomar algo y recomponernos.


La tormenta se nos echa encima
Después de pasar La Puebla de Sancho Pérez, el cielo se oscurece y empieza a descargar agua con muchísima fuerza. Quedan aproximadamente 4 kilómetros para llegar a Zafra, pero se hacen interminables: no veo nada con la cantidad de agua que cae, las botas me hacen daño, tengo empapadas las piernas... En el grupo vamos totalmente dispersos, como un "sálvese el que pueda". Al llegar a Zafra, vamos refugiándonos en los alerones de la casas. Encuentro un bazar chino abierto, y entro con idea de buscar un pantalón para cambiarme. En el probador de la tienda descubro que no sólo los pantalones están empapados, sino también calzoncillos, calcetines, camiseta interior... Necesito cambiarme de todo.
¡¡Cómo le dejé el probador a la señora!!  😅 

Teníamos previsto almorzar en el Bar Crespo, en el centro de la ciudad. Al salir del chino voy buscando con Alejandro, quien también tuvo que cambiarse, el camino para la zona vieja de Zafra. Al llegar al bar, muchos peregrinos estaban allí cambiándose de ropa, secando sus cosas... Habían invadido los servicios del restaurante.
El bar era pequeño para tantas personas, nos sentaron en mesas en dos habitaciones diferentes, el vino lo tuvimos que devolver, hubo un poco de lío con la cuenta... En fin, no fue una buena experiencia el Bar Crespo, pero imagino que de alguna manera pretendían cobrarse el agua que les habíamos dejado en el suelo de los aseos.


Lo mejor del Bar Crespo era su situación, a dos pasos del Parador y del Alcázar. Cuando terminamos el café nos fuimos dando un paseo hasta el autobús, de vuelta ya a casa.



 

sábado, 16 de marzo de 2013

ETAPA MONESTERIO - FUENTE DE CANTOS

Etapa Monesterio - Fuente de Cantos (Provincia de Badajoz)

La organización nos convoca a las seis y media de la mañana, en la Alameda del Tren. Hemos salido un grupo más pequeño esta vez, somos 25 peregrinos. Nos esperan algunas novedades: es la primera vez que haremos dos etapas seguidas, durmiendo en Fuente da Cantos, para continuar mañana hacia Zafra; el tiempo viene cargado de lluvia; y estreno unas botas impermeables, para que no me pase lo de la última etapa.
El desayuno lo hemos hecho en el Hotel Leo de Monesterio, en la salida del pueblo, para enlazar con el Camino.

24 peregrin@s + 1 peregrino-fotógrafo
Sobre las nueve y cuarto de la mañana ya estábamos en marcha. La primera parte del camino del transcurre siguiendo el arroyo de la Dehesa a la izquierda.


Algo más adelante, cruzamos el arroyo por una pasarela y volvemos a seguir su cauce, pero esta vez va a nuestra derecha, acompañados por dos muros de piedra que indican el camino.




Este tramo es suave y bien sencillo, siguiendo el arroyo y los muros de piedra, entre chaparros, hasta que encontramos la carretera que va hacia Calera de León.
Al cruzar la carretera avanzamos por un camino que discurre entre fincas cuyas portelas debemos ir dejando cerradas, hasta que el camino se hace más llano. Aquí cambia el paisaje, mucho más abierto, sin arboleda.


Aunque quedan aún unos 11 kilómetros para llegar, se puede divisar Fuente de Cantos al fondo.
El gran momento del día se nos presenta cuando encontramos el arroyo Bodión Chico cargado de agua por las últimas lluvias, que nos obliga a quitarnos las botas y levantarnos las perneras de los pantalones para poder cruzar. Ahora bien, lo que no me esperaba de modo alguno era lo fría que el agua bajaba. Tampoco soy capaz de ver las piedar del fondo del arroyo, por lo que entre el frío y la inseguridad, llega un momento en que me quedo bloqueado en mitad del cauce y no avanzo. Gracias a dos compañeros que me dan cada uno una mano, es como consigo salvar este episodio.

Cruzar el arroyo Bodión Chico no ha sido tarea fácil.
Una vez pasado el arroyo, nos secamos los pies y volvemos a calzarnos, y aparece esta cruz que nos indica que ya estamos en las inmediaciones de Fuente de Cantos.

Foto de grupo tras cruzar el arroyo Bodión Chico
Según indica la guía del Camino, el arroyo Bodión Chico es el punto más bajo de esta etapa. Ahora nos toca subir hasta un paraje conocido como Dehesa del Campo. La subida no es pronunciada, pero quizás después de 13,5 kms., ya no es tan sencillo.
Por esta zona sobrevuelan nuestras cabezas bandadas de buitres mientras disfrutamos del vivo color verde de los campos de cultivo.



A unos cuatro kilómetros de Fuente de Cantos, está la llamada Villa "Camino de Santiago". En su puerta de entrada hay dos azulejos, uno a la derecha que marca la distancia a Sevilla, 114 kms., y otro a la izquierda, que indica que quedan 889 kms. para llegar a Santiago de Compostela.

Azulejos de la Villa Camino de Santiago, un precioso detalle para los peregrinos
 


Sólo quedan cuatro kilómetros para alcanzar Fuente de Cantos, pero se hacen largos al tener la sensación de que ya estamos ahí. Entramos en el pueblo por un camino que viene a terminar en la N-630, antigua Carretera de la Vía de la Plata, el paso habitual antes de que se construyera la autovía. Prácticamente hemos tenido que llegar hasta el final del pueblo para instalarnos en el hotel que teníamos reservado. Como es natural, la organización busca un sitio en el que podamos hospedarnos todos juntos.



Se trata del Hotel Rural La Fábrica. Debe su nombre a un antigua fábrica harinera de 1817, rehabilitada en la actualidad como restaurante y hotel. Nos han preparado un buen almuerzo para reponer fuerzas, y tras el café, decido descansar en la habitación.

Ermita de la Hermosa
Cuando me espabilo de la siesta y de la ducha son ya más de las ocho de la tarde. Al bajar al comedor, me encuentro que la mayoría de los peregrinos están cenando. Me apetece algo ligero y dar un paseo por el pueblo.
El paseo de noche es agradable. La temperatura es fresca, y me quita el embotamiento de todas las horas que he dormido.
Bajamos hasta el centro del pueblo por el Paseo de Extremadura hasta la Ermita de la Hermosa, templo de una sola nave, edificado hacia 1768, en el que sobresale su espadaña y el color blanco.
Desde aquí continuamos bajando por la Plaza de Zurbarán hasta la Plaza de la Constitución, donde se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Sra. de la Granada. La belleza de estos lugares hace que el paseo haya merecido la pena, a pesar de que los pies estén destrozados.
Temiendo que después de las horas de siesta no fuera capaz de dormir, entramos en un bar a tomar algo. Después, ya en la habitación del hotel, me quedo un rato frente a la televisión, hasta que el sueño me vence.

sábado, 2 de febrero de 2013

ETAPA EL REAL - MONESTERIO

Etapa El Real de la Jara - Monesterio

A las siete de la mañana nos espera el autobús en la Alameda del Tren, en este día frío de febrero. En casa hemos desayunado y nos hemos preparado unos bocatas para la media mañana. Hemos empezado el viaje con mucho ánimo, sabiendo que nos espera un día abierto sin lluvias.
Llegamos al albergue de El Real de la Jara sobre las ocho y media de la mañana, y enfrente, en el Mesón Taurino Jara Real, hemos tomado un café con la correspondiente lentitud del camarero, que no esperaba tan temprano un grupo de treinta peregrinos.

😂😂😂 ¡¡ Cuánto nos hemos reído !! Una máquina de cortar fiambres al lado de la puerta del servicio de los tíos.

Nos hemos reencontrado con la Plaza del Ayuntamiento y con la Iglesia de San Bartolomé, y dejando a la derecha la figura del Castillo, subimos por el Camino del Callejón en dirección a Monesterio, a unos 20 kilómetros.
A tan solo 1 kilómetro está el límite entre las provincias de Sevilla y Badajoz, e inmediatamente hallamos el arroyo de la Víbora. Lamentablemente, al cruzar el arroyo he puesto el pie en un mal sitio y en lugar de apoyarme en una piedra firme, ésta se ha hundido y he metido el pie derecho en el agua, así que empiezo fatal la travesía de hoy.
Poco después del arroyo nos encontramos a la derecha del camino con las ruinas del Castillo de las Torres, llamado así por sus tres torreones de base circular. No está clara la función de este castillo, pero teniendo en cuenta que es un punto fronterizo entre Extremadura y Andalucía, no es extraña su presencia. Al parecer, su función principal era la de punto de vigilancia de la ruta de peregrinaje hacia Santiago.


La primera parte del camino la realizamos por una vía cómoda que cruza la finca Vistahermosa, hasta que llegamos a la carretera EX-318, a las espaldas de un área de servicios de la Autovía A-66 Vía de la Plata, donde está una extraña capilla, la futurista ermita de San Isidro. Aquí hacemos una primera parada, donde compartimos barritas de cereales, frutos secos y ciruelas pasas.
A continuación seguimos por una vía estrecha entre eucaliptos que va paralela a la N-630, llamada también Carretera de la Ruta de la Plata, y a la Autovía.


Durante todo este trayecto coincido con un grupo de peregrinos con los que comparto una afición: el cine. Vamos hablando de cine francés, español y argentino. Luego cambiamos de tema: empezamos con la música y terminamos hablando del futuro de nuestros hijos, de los escasos espacios de ocio que tienen... En fin, las preocupaciones propias de unos padres.
Esto es también el Camino, compartir experiencias, reflexionar en voz alta y darle forma a nuestros pensamientos.
Al igual que en la etapa anterior, estos momentos nos unen como grupo.
Cuando este sendero se termina, comienza otra vez el asfalto por un camino poco transitado. Aquí hacemos de nuevo una parada para tomar unos bocatas y reunirnos. Aunque ya estamos en el mediodía, la temperatura sigue siendo fría, hace un aire incómodo que me está dando dolor de cabeza. Esta parada me sienta bastante bien y como voy de los primeros del grupo me da tiempo a descansar hasta que llegan los últimos. Desde donde estoy sentado hago fotos al grupo.


La última parte de la etapa sigue por esta carretera y en los últimos tres kilómetros y medio vamos subiendo el Puerto de la Cruz antes de entrar en Monesterio.


Llegamos a una zona de descanso justo en la entrada del pueblo. Tras la subida que acabamos de hacer, es un lugar extraordinario para el reposo: respiramos un poco, nos hacemos unas fotos y esperamos de nuevo al resto del grupo.

Merenderos a la entrada de Monesterio
Hemos llegado a la hora prevista. Continuamos por esta carretera de entrada, hasta que volvemos a encontrarnos con la N-630, que hace de travesía de la localidad, dividiendo Monesterio a un lado y otro de la carretera. A la izquierda dejamos el Museo del Jamón, y algo más adelante llegamos al Hotel Moya, donde tenemos la comida de hoy y donde nos espera el autobús.
Nos ponen vino de pitarra con gaseosa para acompañar el menú, y tras descansar los pies, nos proponemos hacer algo de turismo.
Siguiendo la travesía llegamos al centro, donde está la Plaza del Pueblo. Al fondo está la Iglesia de San Pedro, construida en ladrillo vista en el siglo XV, de estilo mudéjar tardío.

Iglesia de San Pedro de Monesterio
En un lateral de la plaza se encuentra una cafetería, donde nos hemos tomado un capuccino de categoría, buenísimo.
Frente a la cafetería, en el otro lado de la plaza, se encuentra el Centro de Interpretación General de la Vía de la Plata, que merece la pena conocer. Está situado en el edificio que antes ocupaba la Oficina de Telégrafos. Aquí nos reunimos un pequeño grupo de peregrinos que también decidieron salir a hacer turismo por Monesterio.
Empezamos la visita del Centro de Interpretación viendo un vídeo que explica el origen de la Vía de la Plata, y luego subimos a la primer planta donde hay paneles explicativos muy interesantes.
 
En uno de los paneles encontramos explicación al nombre "De la Plata". Al parecer, en lengua árabe se llamó a esta calzada romana "BaLaTa", que significa "ladrillo" o "enlosar"; así, el historiador Roldán Hervás, en 1971, llega a la conclusión de que el pueblo tomó este nombre de la lengua árabe y lo hizo suyo en la palabra castellana que más se aproximaba. Por ello, el "camino de la plata" resulta una redundancia, puesto que significaría algo así como el "camino del camino empedrado".
En otro de los paneles explicativos, vemos que ya hemos entrado en la Comunidad de Extremadura, y empezamos a hacer cálculos de cómo podemos organizar las etapas siguientes.
Las próximas etapas por tierras extremeñas serán largas y se presentan duras. Pero la ilusión no nos falta y ser un grupo tan numeroso nos aporta ánimos.
 
En el Centro de Interpretación de la Vía de la Plata, frente a uno de los paneles explicativos donde aparece la fotografía del Arco de Cáparra en gran tamaño. ¿A que parece en esta fotografía que Alejandro estuviera allí mismo? El Arco de Cáparra se encuentra en la ciudad romana de Cáparra, al norte de la provincia de Cáceres. Aún nos queda mucho para llegar.

Sobre las cinco y media volvemos al Hotel Moya donde nos espera el autobús que nos lleva a casa, con muchas ganas de estirar las piernas y poner los pies en alto.