miércoles, 12 de agosto de 2026

ETAPA LAREDO - ISLA

A las 7:45 salgo del hostel y desayuno un pintxo de tortilla con café en Las Vegas. A las 8:15 empiezo a andar. Ya hace bastante calor, en parte por la humedad. La Playa de Laredo la he cruzado entera por el paseo marítimo: eso de llenarme de arena los dedos de los pies no va conmigo, por mucho que sea un atractivo del Camino del Norte.

Sobre las 9:20 de la mañana con 24ºC, estoy en la barca para cruzar a Santoña. Ha sido un instante, pero algo bastante peculiar. Junto a turistas y peregrinos, entraron en la barca multitud de bicicletas, y nos reíamos porque los señores encargados del embarque ironizaban sobre si ya había empezado la Vuelta a España...

A las 11:10 de la mañana estoy en la playa de Berria, después de seguir toda la tapia del Penal El Dueso. Anoche, repasando el recorrido que debía seguir, leía que en estos muros fusilaron a muchos hombres durante la Guerra Civil, algo que no se me iba de la cabeza en todo el tiempo que seguí la tapia.

Tras la Playa de Berria, he tomado la carretera CA-141 que cruza el pueblo de Argoños, en lugar de subir por el Monte Mijedo. Este recorrido está bien señalizado para los peregrinos con flechas amarillas, y aunque se hace largo por la cantidad de vehículos que circulan, es cómodo y tienes el Parque San Roque, un espacio verde muy agradable donde hacer un descanso.

Llega un momento en que las flechas te dirigen hacia la derecha, dejando la carretera y entrando en un paseo llamado Ruta del Monte Mijedo, que lo va rodeando. Aquí hay una fuente y un indicativo del Ayuntamiento de Noja, que nos recuerda que estamos en el Camino del Norte. A la derecha de la ruta tenemos el verde del Monte Mijedo y a la izquierda nos vamos encontrando poco a poco un paisaje de marismas, con puntos de avistamiento de aves: se trata de las Marismas de Joyel, un lugar donde se mezclan aguas dulces y saladas, lo que genera un ecosistema muy variopinto.

Sobre las 15:45 he llegado al Albergue de Isla, junto a la Parroquia. Es el punto más alto de la localidad, y llego ya bastante cansado de la caminata. Lo primero que hago es descalzarme en el patio y cambiarme, poniendo a secar algunas prendas que llevaba empapadas en sudor. Después me hicieron el registro y me sellaron la credencial, pero no me gustó demasiado el trato del señor que lleva el albergue, no así su hija, que sí me pareció acogedora. Luego vi que este hombre tiene mucho que mejorar sobre el trato a los demás, de manera que incluso la señora que enseña la Parroquia también me habló de él: "Mejor que no te cuente...", fueron sus palabras. Menos mal que no me contó, porque estuve a punto de largarme.

Una buena comida en el restaurante La Chata me hizo recomponer el ánimo. Después estuve en un sitio bastante curioso, el llamado "Almacén de los libros olvidados", donde encuentras de todo: comics, libros, revistas, guías de viaje, todo de segunda mano.

Pero lo mejor de la jornada aún no había llegado: sobre las ocho de la tarde nos reunimos junto a la Parroquia un grupo de peregrinos para ver el eclipse. Sólo uno de ellos tenía unas gafas apropiadas, y nos la íbamos pasando de mano de mano, como si fuera la patata caliente. El eclipse fue total y tuve la suerte de ver el anillo de diamantes sin gafas, en ese momento en que sí se puede mirar directamente porque no es peligroso. Fue un espectáculo y todos lo disfrutamos y nos emocionamos.

Sobre las diez de la noche, el albergue cerraba las puertas y se pedía silencio. Por mi parte, enseguida me acosté y cogí el sueño. Mañana tendré que levantarme muy temprano para coger un autobúa a Santander, y de ahí a Bilbao. Este Camino 2026 termina aquí.


Al final del paseo marítimo de Laredo, sigue el Camino hacia la Playa de San Martín, donde se encuentra la Barca del Puntal, que hace el trayecto entre Laredo y Santoña, todo señalizado con flechas amarillas.


En esta foto se aprecia bastante bien el corto trayecto de la barca. Ya estamos en Santoña y estos de la derecha son los últimos pasajeros que venían conmigo. Al fondo a la izquierda está la Playa de San Martín, de donde hemos salido.

Playa de Berria



Marismas de Joyel

Parroquia de Isla


Desde la terraza del restaurante La Chata



domingo, 13 de julio de 2025

ETAPA MARKINA - MUNITIBAR

Empiezo a andar a las siete de la mañana con una temperatura de 15ºC, desde la casa rural Intxauspe en dirección a la plaza de Markina donde está la Iglesia y donde empiezan las señales del Camino. He tomado un café con un pintxo de tortilla en un bar junto a la parada de autobuses de Markina.

Al empezar a andar, el camino es llano y me encuentro con un señor ya jubilado que conoce Sevilla porque su hija hizo un máster en la UPO. Me cuenta su historia: su abuelo era tonelero catalán y trabajaba en las bodegas Codorniu, y se vino a Pasaia porque buscaban especialistas en hacer toneles; él tiene pues apellido catalán, pero "mi mujer no tiene ocho apellidos vascos, sino sesenta, criada en un caserío perdido del monte".

En Bolibar me paro a hacer un desayuno largo y me entero que en este pueblo vivió un abuelo de Simón Bolívar, de ahí la casa museo, la plaza, la estatua, la fuente... Y el nombre del pueblo. Justo al terminar Bolibar empezamos a subir, hasta llegar al Monasterio de Zenarruza. Desde aquí a Munitibar hay unos 4,5 kms más o menos llevaderos, con unas pasarelas de madera para bajar. En el pueblo he esperado unos veinte minutos a que llegara el autobús para Bilbao. El viaje ha durado una hora y cuarto aproximadamente. La estación intermodal de Bilbao tiene mucho movimiento y no quedan taquillas en consigna para dejar la mochila, así que me voy a comer cerquita con todo el peso encima. He tomado una buenísima pizza en Isla Sicilia y he hecho tiempo en los alrededores del Guggenheim hasta tomar el bus de vuelta.




Entrada a la localidad de Bolibar

Monumento a Simón Bolívar, frente a la Casa-Museo

Nada más salir del pueblo de Bolibar, comenzamos de nuevo a subir. 


Monasterio de Zenarruza





Un sitio peculiar: la casa conocida como "Casa de los Gatos", un millar de gatitos pequeños con sus madres que se entrecruzan por el Camino, escuálidos todos y un tanto piojosos.


El Camino sale directamente a la plaza central de Munitibar. Aquí termino este Camino 2025, en la parada del bus hacia Bilbao. 



sábado, 12 de julio de 2025

ETAPA DEBA - MUTRIKU

Hoy se me ha hecho tarde en el Kein Hostel de Zarautz. He desayunado en una cafetería cerca de la estación, y cojo el tren destino Deba a las 9:20 de la mañana. Tenemos una temperatura de 21ºC.

Me ha gustado muchísimo Deba: tabernas típicas de pintxos, su puerto, las escaleras de mano que bajan a las barcas, gente amable... Y sobre todo Santa María de la Asunción, un tesoro.

El Camino estaba embarrado por la tormenta de anoche y ha sido aún más difícil que en los días anteriores. En la Ermita del Calvario he tomado una cerveza y pregunto a una familia si en Olatz había transporte público para Markina. Me dicen que no, que lo más fácil es bajar a Mutriku y aquí coger un bus a Ondarroa, donde sí hay un autobús para Markina-Xemein.

Al llegar a Markina encuentro un ambiente de cuadrillas que preparan al aire libre sus paellas. Según me contaron, en la explanada podría haber así como 3.000 personas. Desde el centro de la localidad he subido a las afueras hasta la Casa Rural Intxauspe, un sitio agradable donde reservé cama para dormir, pero había un grupo de señores tomando cervezas y dando voces que desentonaban bastante. No se trataba de peregrinos, estaban en la casa grande al lado del albergue y eran como un grupo de amigos que, seguramente, cuando ya estuviesen bien entonados, se unirían a las fiestas del pueblo.

He comido algo en la puerta del albergue y a las 21:00 me recojo porque empieza a llover.

Santa María de la Asunción, en Deba

La Iglesia de Santa María está considerada como una de las mejores obras del patrimonio arquitectónico vasco. El templo fue construido entre los siglos XV y XVII. Posteriormente, la Sacristía fue decorada con madera labrada oscura en el siglo XVIII, y tuve la suerte de entrar en la Sacristía para que me sellaran la credencial. No hice fotos de la Sacristía, entre otras cosas porque me quedé realmente impresionado por su belleza. En esta foto, se puede apreciar el Retablo Mayor, de 1662.

Los pórticos interiores del Claustro de Santa María de Deba

Patio del Claustro

Iglesia de Santa María - Portada gótica policromada del siglo XV


Una figura de Santiago Peregrino en el campanario de la entrada principal, que da a la Plaza Zaharra.

El puerto de Deba

Escaleras de mano para llegar hasta las barcas cuando las mareas están bajas





Una parada de descanso frente al mar en el Asador Pikua, Casa Rural


Iglesia Galbario Ermita (Ermita del Santo Cristo del Calvario)

Entrando en Mutriku

Desde la parada de autobuses de Ondarroa

Markina - Xemein


Vistas desde el albergue

Casa Rural Intxauspe: el albergue de peregrinos es el edificio pequeño azul de la derecha.


viernes, 11 de julio de 2025

ETAPA ZARAUTZ - ITZIAR

He salido a las siete de la mañana con 18ºC del albergue de Zarautz. Está nublado pero hace un buena temperatura para caminar. En la playa ya había gente que se estaba bañando.

El paseo entre Zarautz y Getaria me ha encantado, siguiendo la carretara y a la orilla del mar. Es un paseo amplio donde muchos habitantes de una y otra localidad utilizan en un sentido o en otro para hacer ejercicio. Aproximadamente, la distancia entre ambos pueblos puede ser de una media hora.

Después de Getaria he llegado a Zumaia, donde he parado a tomar café muy cerquita del mercado central.  Y desde Zumaia el Camino va en subida, con poca sombra y tramos de carretera. Antes de llegar a Itziar he parado a tomar una cerveza en el Restaurante Santuaran y veo que hay muchos trabajadores comiendo, por lo que imagino que estará todo rico y será económico. Decido quedarme a comer; es temprano, pero pido el menú y me lo he tomado todo con buen apetito (ensalada mixta, pechuga de pollo empanada muy rica y una tarta de nueces que me ha gustado mucho, más dos cervezas y café).

A las 14:00 decido continuar hasta Itziar, hace ya mucho calor y la subida hasta llegar al pueblo se me hace muy cuesta arriba. Justo al entrar en el pueblo por el Camino, llego a la parada de autobús y veo que en pocos minutos sale uno para Zarautz y el siguiente sería mucho más tarde. Así que cojo el bus y me voy de vuelta sin visitar la localidad; esta tarde tengo que lavar la ropa en el albergue de Zarautz, donde de nuevo voy a pasar la noche.


Desayuno en el albergue de Zarautz, al pie del Atlántico

Amanecer en la playa de Zarautz

El Camino del Norte sigue este paseo que comunica los pueblos de Zarautz y Getaria.

Getaria

Getaria rinde homenaje a un paisano ilustre, Juan Sebastián Elkano.

En esta etapa se hacen presentes los viñedos del txakoli, el vino blanco típicamente vasco.

Me conformo con la parte izquierda de esta casa. Ese mirador es un descanso para la vista y para el alma.



Entrada a Zumaia

Fuente de San Juan, Zumaia