sábado, 5 de noviembre de 2022

ETAPA LORA DEL RÍO - VILLANUEVA DEL RÍO

La etapa de hoy tiene un atractivo muy considerable: salimos desde casa a pie y conoceremos el recorrido del Camino desde nuestra localidad hasta el final de la siguiente etapa. A esto se le añade que en Villanueva del Río conoceremos a Antonio Céspedes, el principal impulsor del Camino de la Frontera y presidente de la Asociación Villae Naevae. Él nos acogerá en la Iglesia de Santiago el Mayor de Villanueva, donde nos hará de guía turístico y sellaremos las credenciales.


Al salir de Lora, el Camino se mete entre palmitos cerca de la dehesa de la Matallana.



Iglesia de Santiago el Mayor


Representación de Santiago Caballero

La Parroquia está llena de bonitos detalles, como esa ventanita al fondo

En esta fotografía recojo el altar, con la imagen de El Cautivo, y el artesonado del techo de madera.


viernes, 29 de julio de 2022

Lugo

Una peregrina me dijo anoche que me dejaba leche y mermelada para desayunar. Cuando me despierto, veo que deja más cosas: pan, queso y mantequilla. Me he dado un desayuno de lujo. Después he recorrido toda la ciudad de Lugo durante todo el día con un FreeTour. Muy cansado, se me ha hecho largo. He comido empanada gallega de chorizo en la Plaza de Abastos, y después me he parado en un bar que daban pinchos y tapas gratis por cada consumición. Por la tarde he visitado la Catedral, las termas y el Museo Provincial. Antes de coger el autobús para volver a casa, he tomado pulpo y zamburiñas. La noche la he pasado durmiendo en el bus Lugo – Sevilla con Alsa.




Otro Camino para un futuro. El Primitivo empieza en Oviedo y en Lugo está el inicio de los 100 últimos kilómetros.

Plaza del Campo - La guía nos dice que hoy a las 20:30 tendrá lugar aquí algo muy especial.


Desde la terraza del hotel donde están las termas

Catedral

Patio interior del Museo Provincial de Lugo


La fuente de San Vicente empieza a repartir vino por los cuatro caños.

Muralla romana de Lugo



Fachada principal de la Catedral desde la muralla


jueves, 28 de julio de 2022

ETAPA LAS HERRERÍAS - O CEBREIRO

La etapa de hoy la hemos hecho los cuatro juntos, charlando de nuestros Caminos y de nuestros dolores. Eugeni va algo fastidiado y avanza con lentitud. Sobre las 11:15 hemos llegado a O Cebreiro. He entrado en el Santuario de Santa María la Real y lo he disfrutado mucho, llegando incluso a emocionarme. Luego nos hemos tomado juntos una cerveza y sobre las 12:00 nos hemos despedido. Le he dejado mis palos a Eugeni; así tenemos una excusa para vernos en Sevilla. He ido bajando por la carretera hasta Pedrafita do Cebreiro. He almorzado en el Restaurante Pazos y más tarde cojo el autobús hasta Lugo, donde tengo reservada una cama en el Hostel Four Rooms.





Santuario de Santa María la Real de O Cebreiro


Cemiterio do Cebreiro - Justo en el lateral norte del Santuario

Imagen de Santiago Peregrino en el interior del Santuario

La típica palloza de O Cebreiro, construcción tradicional de origen prerromano

Esta señal está ya en las afueras de O Cebreiro, bajando por la carretera hacia Pedrafita

miércoles, 27 de julio de 2022

ETAPA VILLAFRANCA DEL BIERZO - LAS HERRERÍAS

Esta parte del Camino la tenía pendiente de cuando estuvimos por aquí en marzo de 2015. Por eso tengo la intención de hacer desde Villafranca del Bierzo hasta O Cebreiro en dos etapas.

He pasado la noche en el Albergue Leo, un lugar que me encanta por el ambiente peregrino y rural que han conseguido las hospitaleras. Por la noche, he compartido la habitación que da a la calle con un chico de origen chino que vive y trabaja en Madrid desde hace años y que está haciendo el Camino en bicicleta, y con otra pareja, que llegó tarde a la habitación cuando ya todo estaba apagado.

A las dos de la mañana, la mujer se levanta y empieza a increpar a algunos vecinos que tomaban cervezas en la calle, pidiéndoles silencio porque al día siguiente tenía que madrugar para hacer el Camino. Está claro que es una peregrina novata. Me doy cuenta de que esta mujer es, por su acento, andaluza. Los vecinos le pidieron disculpas con amabilidad, pero luego hicieron caso omiso y siguieron a su aire, con sus risas y voceríos.

A mí en realidad me despertó la mujer, yo no escuchaba las voces de la calle. Pero claro, ella estaba pegada a la ventana, y yo no.

Salí muy temprano del albergue y antes de dejar Villafranca paré en un bar para desayunar. A las ocho de la mañana ya estaba en la carretera, por donde discurre el Camino en los primeros kilómetros. Pasé por algunas aldeas con casas preciosas y otras penosas en estado de desplome inminente. En una zona con merenderos hago una pausa para quitarme ropa y ponerme protector solar, porque empezaba ya a hacer bastante calor. Y aquí conozco a Loli, la que será mi compañera el resto del Camino. Le expliqué que mi intención no era llegar a O Cebreiro, sino descansar en Las Herrerías, donde tenía ya una cama reservada en la zona del albergue de Casa Lixa. Cuando llegamos aquí, lo primero que hicimos fue tomar una cerveza y Loli preguntó si le quedaban camas. Decidió quedarse también aquí y continuar mañana juntos hasta O Cebreiro. Y mientras estábamos almorzando, llegó una pareja, ella de Sevilla y él italiano, junto con otra chica también italiana. Estuvimos charlando y ella contó que habían dormido en el Albergue Leo de Villafranca y que unos sinvergüenzas borrachos no la habían dejado dormir. Confirmo que fueron ellos mis compañeros de habitación y que la había oído reñirles a los del bar. Estas risas iniciales dieron pie a que estuviéramos toda la tarde y parte de la noche en la puerta de Casa Lixa, tomando cervezas y compartiendo confidencias. Hacía una temperatura espléndida y sentíamos que estábamos experimentando la esencia del Camino.

Ya pasadas las once de la noche, me retiro para hablar por teléfono con la familia y cuando vuelvo, veo que ya están todos de recogida, preparándose para descansar.

Fachada del Albergue Leo, en Villafranca del Bierzo







En La Portela, Loli y yo paramos a hacer un descanso y tomar algo. Me dolían mucho las pantorrillas y Loli me pasó el Flogoprofen, y me contaba que para ella esta pomada era imprescindible en su mochila cuando hacía el Camino. Desde hoy, será también algo que tendré que llevar siempre en mi botiquín peregrino.

Un bonito conjunto de pequeñas figuras en la Iglesia de San Juan Bautista (La Portela de Valcarce), con Santiago Peregrino en el centro


martes, 26 de julio de 2022

ETAPA SOBRADO DOS MONXES - ARZÚA

En esta etapa, salgo temprano de Sobrado en dirección Arzúa, donde tengo que coger un autobús con transbordo en Lugo para marcharme a Villafranca del Bierzo, donde tengo pensado andar un par de etapas por el Camino Francés, hasta O Cebreiro.

La etapa ha estado algo accidentada, puesto que en Biomorto me he despistado. No me he percatado que había un cruce donde el Camino se bifurcaba, de manera que he seguido la misma acera que llevaba, confiado en las flechas amarillas. Sin darme cuenta, he seguido un trazado del Camino que lleva directamente al aeropuerto de Santiago, sin necesidad de enganchar con el Francés. Cerca ya del mediodía, empiezo a extrañarme, pensando que por el cálculo hecho, ya debería haber llegado a Arzúa. Me meto en Google Maps y veo que estoy a dos horas y media de Arzúa.

😵

Entro en pánico, no encuentro nada abierto para poder preguntar... En esta parte del Camino apenas hay servicios, no me cruzo con nadie... Así que cuando encuentro una sombra, me paro y procuro serenarme, veo en el móvil que unos pocos kilómetros más adelante hay un cruce con una carretera local y algunas casas donde espero consultarle a alguien. Cuando por fin estoy en el cruce, las casas están cerradas a cal y canto, no hay presencia de nada ni de nadie. Compruebo en el móvil que ahora estoy incluso más lejos de Arzúa, por lo que difícilmente podré llegar con tiempo para coger el autobús a Villafranca. Decido llamar a un taxi: me recogieron un buen rato después y me sentí por fin salvado (apenas tenía agua); el taxista me reconfortó contándome que esto mismo que me había pasado, le ocurre a muchos otros peregrinos, que el cartel del cruce está muy mal colocado, puesto que está prácticamente cuando ya has debido coger la bifurcación a la izquierda para Arzúa.

En Arzúa he podido comer un bocadillo de tortilla francesa en el Bar Os Casqueiros, con el tiempo justo para coger el bus hacia Villafranca.






Ermita da Mota - En torno a la Ermita hay espacios para merenderos; aquí estuve un rato descansando, tumbado encima de una gran piedra de molino, hasta que sentí frío. Unos kilómetros más adelante, es cuando me doy cuenta de que algo va mal, y ya no hice más fotos, ni siquiera cuando ya estaba en Villafranca del Bierzo.

lunes, 25 de julio de 2022

ETAPA A POBRA DE PARGA - SOBRADO DOS MONXES

Hoy se me presenta la segunda etapa más larga en la que pretendo andar por la mañana y por la tarde. Como voy por el Camino complementario desde A Pobra de Parga hasta Sobrado, tengo pensado parar a comer en As Cruces. Pero hoy es festivo en Galicia, es el Día de Santiago, y esto hace que cuando llego a As Cruces, me lo encuentro todo cerrado.

😓

Pero ... vamos a empezar por el principio.

Ayer estuve llamando para reservar una cama en el albergue del Monasterio de Sobrado, pero no me cogieron el teléfono. Un peregrino alemán me decía que en este albergue no se podía reservar, que los monjes hospedaban según orden de llegada de los peregrinos. Así que, como tenía pensado andar por la tarde (calculo que serían en total unos 25 kms), no me quise arriesgar a quedarme sin alojamiento, y llamé al Albergue Lecer para que me guardaran una cama.

En el albergue Parga Natura, Vicente dejó preparado todo lo necesario para que cada cual, cuando se levantara, pudiera desayunar lo que le apeteciera. Además, dejaba un picnic para media mañana. 

Los primeros kilómetros de la jornada fueron por las inmediaciones del Río Parga, una zona verde y boscosa con tramos de pista y otros de carretera, por donde apenas hay tráfico. Después de pasar por algunas pequeñas poblaciones, a unos 7 kms de A Pobra de Parga llegué a la Taberna da Modia en Santa María del Villar, donde quise parar para tomar sólo un café. Pero una vez allí, empiezo a sentirme cómodo con la conversación del señor que lleva el bar y le pedí si podía prepararme un bocadillo. De las cosas que me ofreció, me quedé con un queso fresco que estaba muy bueno.

Tras reponerme con el bocadillo y el café, retomo la carretera y llego a una zona alta con aerogeneradores donde me entretengo haciendo panorámicas con el móvil; luego me encuentro con el límite territorial de Lugo y entro en la provincia de La Coruña, punto de mayor altitud de esta etapa.

Cuando llego a As Cruces, me encuentro que está todo cerrado y no puedo parar a comer. Así, descanso un poco en la glorieta donde está la capilla y la fuente, y me pongo de nuevo a andar cruzando la carretera hacia Sobrado y siguiendo las indicaciones del Camino. Si hubiese seguido por la carretera que lleva a Sobrado, seguramente habría encontrado algo para almorzar, pero no quería dejar el Camino tradicional.

Poco después de As Cruces sale un Camino hacia Boimil y Biomorto sin pasar por Sobrado. Ayer en el Parga Natura me habló una peregrina de esta sub-variante, que la iba a coger para continuar hasta Santiago sin enlazar con el Camino Francés. Yo continúo con la idea de poder ver el Monasterio de Sobrado, algo que me parece inexcusable.

Sobrado es una localidad pequeña que se ha hecho en torno al Monasterio, con mucha vida en la plaza donde está el Ayuntamiento y el arco de las murallas de entrada al Monasterio cisterciense de Santa María. Aquí hay caferías y bares, con muchos peregrinos sentados al sol tomando cervezas.

He llegado sobre las cuatro de la tarde al albergue Lecer: estaban prácticamente todas las camas ocupadas y me adjudican una litera superior. Apenas hay espacio para dejar las cosas, así que me decido por dejarlo todo recogido en unas taquillas disponibles de forma gratuita, y dejo sobre la cama lo imprescindible. Lo primero que hago es darme una ducha y preparar la ropa para llevarla a la lavandería. Después me dirijo a la plaza del pueblo para ver si puedo comer algo, aunque ya las cocinas estuviesen cerradas; me prepararon un bocadillo de tortilla en la cafetería Plaza de Sobrado y tras un café, me dirijo al Monasterio a ver los horarios de visita.

En la entrada principal del Monasterio está, a la derecha, la entrada al albergue de peregrinos, y a la izquierda está la tienda, donde he sellado la credencial y he comprado la entrada. Lo primero que ves al salir de la tienda es el Claustro de los Peregrinos, en torno al cual están las habitaciones. La verdad es que hubiese sido estupendo alojarme en un sitio como éste, un albergue histórico que ha acogido a peregrinos desde muchos siglos atrás. Poco a poco sigue la visita y te das cuenta de que este lugar tiene unas dimensiones considerables. Me encuentro con caras conocidas, con peregrinos a los que he visto en otros albergues en los días anteriores. En la Iglesia, nos recomiendan cantar en el centro del altar para ver la acústica que tiene. Me acoplo a un grupito de turistas gallegos para cantar con ellos, pero donde estoy sólo consigo escucharme a mí mismo. Sin embargo, cuando terminamos de cantar una canción de misa, vemos que otros visitantes empiezan a aplaudirnos desde los bancos de la Iglesia. Ha sido un momento divertido.

A las 19:00 son las vísperas y podremos subir al espacio donde los monjes se reúnen para los cánticos. Así que aprovecho para volver al albergue y llevar la ropa a la lavandería. Después de terminar de ordenar de nuevo toda la ropa en la taquilla, vuelvo a la tienda del Monasterio y el señor de la tienda me acompaña por escaleras y pasillos hasta llegar a una amplia capilla circular donde los monjes se sentarán y empezarán las vísperas. Hay un espacio aparte con sillas donde nos sentamos los visitantes: aquí me encuentro a los dos peregrinos alemanes con los que cené en el albergue O Xistral, en As Paredes.

Las vísperas son oraciones cantadas en horario de tarde (vesper, en latín significa "tarde"), salmos e himnos, así como una lectura de la Biblia y oraciones finales entre todos los monjes y fieles asistentes. El monje que lleva la voz cantante dijo unas palabras muy bonitas sobre el sentido de la peregrinación a Santiago. Advirtió que no quería ofender a nadie, pero que no sabemos "qué hay de Santiago en la Catedral de Santiago", y por tanto lo que explica que tantas personas hagan el Camino desde tiempos inmemoriales es la necesidad de búsqueda que tiene el ser humano. En verdad, cada uno de los que estamos allí tenemos nuestra búsqueda.

Ha sido una experiencia extraordinaria esta tarde en el Monasterio, el contacto con la historia y con los monjes, la escucha de las vísperas, las habitaciones del albergue... Quizá en un futuro vuelva por aquí, haciendo desde Baamonde el Camino por Miraz.









Panorámica




Fachada de la Iglesia del Monasterio de Sobrado

Claustro de los Peregrinos