sábado, 12 de marzo de 2022

ETAPA ÉCIJA - CAÑADA ROSAL

Hoy se incorpora como peregrina una compañera del trabajo. Hemos salido bien temprano para desayunar en la autovía, en Villanueva del Rey, en el Bar Campiña del Rey (¡¡extraordinario pan para las tostadas!!)

 😋

El recorrido por la ciudad de Écija está perfectamente marcado, la mejor señalización en todo lo que llevamos del Camino de la Frontera. Al salir de la ciudad, se sube una colina y desde ahí se ve perfectamente por qué a Écija la llaman "la sartén de Andalucía": la ciudad ocupa una amplia extensión hundida entre cerros, que hace difícil la entrada de algún tipo de brisa en los meses de calor.


Salida de la Iglesia de Santiago de Écija





Al llegar a Cañada Rosal nos encontramos con una boda, así que no pudimos entrar a ver la Iglesia, sólo nos dio lugar a asomarnos desde la puerta.

Recibimiento en el Ayuntamiento de Cañada Rosal

Patio interior del Ayuntamiento

Hemos rematado esta jornada almorzando juntos en el Bar Campiña del Rey, en Villanueva del Rey, donde hicimos el desayuno.


sábado, 5 de febrero de 2022

ETAPA EL RUBIO - ÉCIJA

Hemos salido a las siete de la mañana de la Alameda del Tren en un microbús de la empresa Molina. El desayuno lo hicimos ya en El Rubio en el Mesón Los Niños. Sin pensarlo, nos sentamos en la mesa frente a la chimenea. No hace frío, pero una candela de llamas siempre se agradece, al menos a la vista.

Sobre las 9:00, en la Iglesia de Nta Sra del Rosario, nos espera el sacerdote y un grupo de rubeños y ecijanos que nos van a acompañar durante la etapa. Hoy son unos 24 kms y los hemos hecho a un ritmo estupendo. Sobre las 14:30 ya estábamos sentados en Écija en el Asador El Capacho, dispuestos a disfrutar de la comida y la compañía de los otros peregrinos.




Entrada en Écija

Asador El Capacho

sábado, 8 de enero de 2022

ETAPA ESTEPA - EL RUBIO

Una etapa muy agradable y cortita entre olivos. Hemos desayunado estupendamente en Casa Ferrete, en Estepa, donde también volveremos luego a almorzar con el autobús.

Aquí nos espera un técnico de Turismo del Ayuntamiento de El Rubio. Nos va a acompañar durante toda la etapa y nos ilustrará con sus conocimientos, como buen rubeño, de las historia de su pueblo. También nos ha organizado la acogida del sacerdote en El Rubio, donde sellaremos las credenciales y nos dejará abierta la Parroquia de Ntra Sra del Rosario.









miércoles, 8 de diciembre de 2021

ETAPA PEDRERA - ESTEPA

En coche nos hemos ido toda la familia, perra incluida, a Pedrera para hacer esta etapa del Camino de la Frontera hasta Estepa. Hemos hecho un desayuno extraordinario en Pedrera. Como esta etapa es corta, no hemos salido temprano, pero sin embargo nos hemos perdido. Teníamos como referencia que debíamos llegar hasta la vía de servicio de la autovía, pero aún así creo que hicimos aproximadamente cinco kilómetros de más. Hemos pasado, un par de kilómetros antes de llegar a Estepa, por el Hotel Restaurante Manantial de Roya, y aquí hemos visto que podíamos comer en el exterior, el lugar adecuado cuando vas con un perro. Así, después de seguir el Camino hasta la Parroquia de Santa María, en la Plaza de los Remedios, volvimos, ya con el coche, hasta el Hotel. Fue un acierto por la comida, aunque pasamos frío en la terraza (es lo que pasa por llevar perro).




En la zona de descanso que hay frente al Hotel Restaurante Manantial de Roya

Parroquia de Santa María

Monolito del Camino de la Frontera


martes, 4 de agosto de 2020

ETAPA FINISTERRE - CABO DE FINISTERRE - CEE

El desayuno en el Albergue Cabo da Vila deja mucho que desear. Eso sí, fueron muy gentiles al permitirnos guardar las mochilas en el cuarto de las botas: subiríamos hasta el Cabo y después las recogeríamos para continuar nuestra última etapa hasta Cee.

Como buenos peregrinos, nos dejamos llevar por la emoción del Fin de la Tierra. La subida no es dificultosa, teníamos una temperatura muy agradable y nos cruzábamos con muchas personas que andaban o corrían desde el faro hasta el pueblo. Arriba nos encontramos con muy poca gente. El bar estaba cerrado y también las tiendas de souvenirs. Sellamos en la cafetería del hotel. Nos acercamos todo lo posible al borde del Cabo, para no dejar apenas tierra a nuestras espaldas. Como no podría ser de otra manera, no nos pusimos a quemar nuestras ropas, pero sí encendimos un cigarrillo mientras perdíamos la mirada en las olas.

A la vuelta, nos pasamos por la Oficina de Turismo de Finisterre, para pedir la Finisterrana; cogimos nuestras mochilas y continuamos el Camino por la Praia da Langosteira. Nos paramos en el restaurante Tira do Cordel, donde estaban atareados preparando mesas y reservas para el almuerzo. Como no tenían tiempo para preparar en la cocina ni siquiera un bocadillo, nos pedimos un café y un helado; serían más o menos las doce de la mañana.

Continuamos por la carretera en dirección a Corcubión y Cee. En algún momento nos despistamos del Camino y dimos a parar a la aldea Guimareu, y aquí nos encontrábamos ya más cerca de Cee que de Corcubión. Así que al final no pasamos por Corcubión.

Cuando entramos en Cee, y según consulté el horario de los buses que salen hacia Santiago, nos merecía la pena irnos directamente a la estación de autobuses en lugar de parar a comer, porque si no tendríamos que esperar mucho tiempo para el siguiente autobús y además preferíamos estar más tiempo en Santiago. Cuando llegamos a la estación, no tuvimos que esperar ni dos minutos: nos montamos en el autobús con nuestras mascarillas y así fuimos bordeando la costa, desde donde vimos Corcubión. Aquello tenía parada cada dos por tres, y calculamos que la hora de llegada a Santiago sería sobre las cinco y media de la tarde. Menos mal que nos comimos aquel helado!!

En Santiago, teníamos reservadas dos camas en el Albergue SCQ, cerca de la estación de autobuses. Aquí nos instalamos, y Pablo, el chico que nos acogió, nos ofreció café, cereales, tostadas... que entraban con el precio. Fue una bendición.

Después de ducharnos y descansar, nos fuimos al centro de Santiago a cenar: paramos en primer lugar en la taberna de El Gato Negro (ribeiro y percebes), y luego ya con más tranquilidad cenamos en el Mesón 42 de la Rúa do Franco (extraordinarios mejillones y lacón). Cuando volvíamos para el albergue, decidimos despedirnos de este Epílogo a Muxía y Fisterra en la Praza do Obradoiro, donde encontramos a una tuna cantando: un buen remate para este Camino que recordaremos siempre. Y que me gustaría repetir, quizás primero Finisterre, y luego Muxía, sólo por variar y por atravesar Corcubión. Bah! Esto es sólo una excusa: en verdad, son los paisajes, la temperatura, la gastronomía... lo que me llevaría a repetir. Galicia me encanta. E se chove, que chova!!

Km 0'000



Apenas queda tierra a las espaldas.

La Finisterrana

Praia da Langosteira


De izquierda a derecha: Cabo de Finisterre, Finisterre y Playa de Langosteira

Una casa con múltiples detalles del Camino de Santiago en la fachada.


Praza do Obradoiro: hace sólo seis días que empezábamos aquí...

Credencial

lunes, 3 de agosto de 2020

ETAPA MUXÍA - FINISTERRE

Esta noche pasada no hemos descansado bien por los ronquidos al unísono de algunos compañeros del albergue. Y por otro lado, me imaginé esta etapa escarpada, con escasa vegetación, dura, de subir y bajar a orillas del mar. Por eso, después de desayunar en el puerto de Muxía, buscamos un taxi que nos acortara algunos kilómetros en el trayecto hacia Fisterra. El taxista nos dejó en Frixe, en una encrucijada de la carretera con el Camino, para que no tuviésemos ninguna dificultad al incorporarnos.

La mañana es fresca, con un chirimiri algo incómodo, sobre todo porque hacía calor con el chubasquero. Me sorprende el terreno entre altos árboles por medio del bosque, y me gustó mucho la localidad de Lires, desde donde se divisa la playa. Nos sorprendió algún chaparrón algo más intenso en Buxán. Y bajamos hasta la Praia do Rostro, aunque en esta ocasión no estuvimos mucho tiempo en la playa por la llovizna permanente.

Llegamos a Fisterre sobre las tres de la tarde, bastante cansados por la falta del sueño y la caminata, y con hambre. Así, una vez nos instalamos en el Albergue Cabo da Vila, donde nos tomaron la temperatura a la entrada, nos fuimos a comer a Old Captain, un bar en el puerto que nos gustó mucho. Después nos fuimos a buscar alguna excursión que nos llevara en barco hasta el Faro. Cuando ya teníamos el ticket reservado, nos fuimos al albergue a ducharnos y descansar un rato. Antes de la hora del barco, compramos algunos souvenirs en la Tenda Peregrina del principio de la Calle Santa Catarina. Y ya teníamos localizado dónde cenar: Restaurante Maruxía (excelentes calamares y almejas).

Río Castro: son las mismas aguas que veíamos el sábado en las Caldeiras. Este río desemboca en la ría de Lires.


Praia do Rostro


Un vuelo en las arenas de la playa
Desde el Castillo de San Carlos, en Finisterre

Puerto de Finisterre




El Cabo de Finisterre desde el barco